Armas traumáticas, un lío jurídico, político y social.

Tienen la punta de goma, por tanto, son vistos como no letales o de letalidad reducida.

Un verdadero galimatías (un término usado para describir un lenguaje complicado y casi sin sentido, embrollado) con implicaciones de fondo en lo político, jurídico y social es el que se está viviendo por estos días en el país por cuenta de la petición que hizo el fin de semana el alto Consejero Presidencial para la Seguridad Nacional, Rafael Guarín, quien le solicitó al Ministerio de Defensa regular el uso de las llamadas armas traumáticas.

Estos artefactos son considerados aquellos que utilizan pólvora para generar la ignición del disparo, pero en vez de ojiva metálica como las armas de fuego convencionales, tienen la punta de goma, por tanto, son vistos como no letales o de letalidad reducida.

Muy importante: https://www.facebook.com/fesfolclorico/posts/2913428072265885

En su estilo y presentación exterior son muy similares a las armas de fuego definidas como tal por el artículo 5 del Decreto 2535 de 1993, “por el cual se expiden normas sobre armas, municiones y explosivos”. 

Dicha norma establece que “son armas de fuego las que emplean como agente impulsor del proyectil la fuerza creada por expansión de los gases producidos por la combustión de una sustancia química”.

Por ello, se considera que “ese es el mismo principio de funcionamiento de las armas traumáticas, luego están comprendidas en la definición legal de armas de fuego”.

De hecho, los expertos consideran que ese ‘camuflaje’ es que les permite a muchos delincuentes portar esos instrumentos para cometer hurtos y atracos a ciudadanos, pues la víctima no se fija en esas características.

Según dijo Guarín, este tipo de armas se ha prestado a “gravísimos hechos delictivos”, por ello pidió que se revise su comercialización, tenencia y porte, pues en su criterio “las armas traumáticas deben ser consideradas técnicamente como armas de fuego”.

El hecho a pedir esta reglamentación es lo acontecido la semana pasada en la ciudad de Cali, donde videos que circularon en las redes sociales mostraron a varios civiles portando armas al parecer para atentar contra los manifestantes.

La Fiscalía, aunque investiga por lo menos diez casos, identificó a Andrés Escobar como una de las personas que disparó contra los manifestantes en las marchas en Cali. Este ciudadano ya se presentó ante las autoridades, entregó el arma en cuestión y en un video explicó que “no tenía la intención de hacer daño”, y que no utilizó armas de fuego sino un arma de fogueo.

Sin embargo, el inciso 7 del artículo 27 del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana no prohíbe el porte de armas traumáticas en Colombia, norma en la que se amparan quienes portan estos elementos.

Prohibir o no prohibir porte de armas

Pero ahí viene otro enredo. Mediante el Decreto 1808 del 31 de diciembre de 2020, el presidente Iván Duque prorrogó por el año 2021 la prohibición del porte de armas en todo el territorio nacional, medida que fue establecida desde 2016 por la administración del entonces presidente Juan Manuel Santos.

“Las armas traumáticas son armas de fuego a todas luces, el mecanismo que utilizan para activar el proyectil es un explosivo”.

hay varias modalidades de armas traumáticas, como las de aire comprimido o las de gas, “pero todas tiene un grado de letalidad”.

“En Colombia está prohibida su importación y comercialización, es decir que el tema

ya está regulado, solo se necesitaría una resolución para reclasificarlas en el arancel de aduanas. Pero es que como se dice que no son mortales comenzaron a ser importadas solo para eventos deportivos y su utilización se ha desdibujado”.

De Interés: https://www.facebook.com/fesfolclorico/posts/2912721135669912

A su turno, Un  abogado explica que según la legislación colombiana, “no es delito la tenencia y porte de armas traumáticas, es apenas una contravención de Policía si se utiliza para alterar la convivencia ciudadana”.

Se recuerda que este tipo de armas son utilizadas con mayor frecuencia para cometer delitos callejeros porque el ciudadano no las reconoce, no sabe si son de verdad o no. Pero lo más grave: “las armas traumáticas las han venido modificando para convertirlas en armas de fuego hechizas, eso sí ya es un delito penal porque ya modificada es un arma que puede causar la muerte”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *