El Exalcalde de Ataco, Tolima, Pepe Zuluaga Gómez, hace 34 años fue asesinado, víctima de la violencia.

“Las personas que se destacaron por sus nobles ideales, sirviendo a sus congéneres, amando a su familia y aportando con inteligencia al progreso de su comunidad nunca mueren”.

 

 Por: Jorge Ancizar Cabrera Reyes.

 “Las personas que se destacaron por sus nobles ideales, sirviendo a sus congéneres, amando a su familia y aportando con inteligencia al progreso de su comunidad nunca mueren”.

 Hoy es una fecha para recordar a José -Pepe- Zuluaga Gómez, desde lo desconocido, nos sigue con sus pasos y sus convicciones y aferrados a sus principios. Paz en la tumba de nuestro Amigo y Hermano. Dejó significativa huella no solamente en Ataco, también se desempeñó como alcalde y servidor público en varios municipios del Tolima.

José -Pepe- Zuluaga Gómez, víctima del conflicto armado interno, y de la irracional violencia, asesinado el 26 de septiembre de 1987 hace 34 años al frente de su casa en Ataco, Tolima.

Fue un ser y excepcional, admirado y respetado en Ataco, Tolima, donde ejerció como su alcalde, concejal y su profesión de odontólogo, comprometido con la comunidad y tenía siempre su don de gente al servicio desinteresado de todos

Para estar con el amigo, Pepe Zuluaga Gómez, un luchador social y político de excelsas calidades humanas, un demócrata a carta cabal hoy quiero recordarlo en compañía de su respetada familia y de sus hijos que nos regocijamos y mantenemos viva su memoria y sus buenas acciones en bien de la humanidad y de la naturaleza, aquí presentes  con el poema “Ausencia” de Borges:

“Habré de levantar la vasta vida

que aún ahora es tu espejo:

cada mañana habré de reconstruirla.

Desde que te alejaste,

cuántos lugares se han tornado vanos

y sin sentido, iguales a luces en el día.

Tardes que fueron nicho de tu imagen,

músicas en que siempre me aguardabas,

palabras de aquel tiempo,

yo tendré que quebrarlas con mis manos.

¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia

que, como un sol terrible, sin ocaso,

brilla definitiva y despiadada?

Tu ausencia me rodea

como la cuerda a la garganta,

el mar al que se hunde”.

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